un muchacho te aprieta apoyándote contra su mentón,
o te estrechará contra tus tiernos labios o te enrollará
entre sus húmedos muslos ¡Oh, el más bienaventurado!
A menudo irás con él bajo su pecho o dejado en los asientos
osarás tocar sus íntimas partes sin miedo.
Mucho charlarás con él a solas; pero, en mi provecho,
librito, háblale una y otra vez, te lo ruego.
ESTRATÓN DE SARDES
Traducción de: Manuel González Rincón.

No hay comentarios:
Publicar un comentario