lunes, 23 de diciembre de 2013

Ombligo de Luna - Raúl Gómez Jattin

AFORTUNADO LIBRITO, NO TE ENVIDIO






Afortunado librito, no te envidio; en verdad, mientras te lee,
un muchacho te aprieta apoyándote contra su mentón,
o te estrechará contra tus tiernos labios o te enrollará
entre sus húmedos muslos ¡Oh, el más bienaventurado!
A menudo irás con él bajo su pecho o dejado en los asientos
osarás tocar sus íntimas partes sin miedo.
Mucho charlarás con él a solas; pero, en mi provecho,
librito, háblale una y otra vez, te lo ruego.


ESTRATÓN DE SARDES 
Traducción de: Manuel González Rincón.

lunes, 18 de noviembre de 2013

Morboso




Los ojos eran extremadamente hermosos.

Los labios de una carne muy dulce.

No era, en fin, tan joven como su belleza.

Gemía, se turbaba, descendía a los sótanos 

más húmedos del cuerpo,

usaba su saliva como miel,

simulaba trances de pequeña muerte,

indudablemente efímeros y ciertos...

Algo en él era terriblemente delicado,

algo semejaba un perfume muy oscuro

de jazmines enfermos.

Era la suavidad de un lecho de agua,

la escurridiza obsesión de las ojeras,

la blanca piel, suntuosamente condenada.

La sexualidad más sórdida se le volvía azul.

Era el fin del mundo en filo de primavera.

Sabes que no era amor, ni amistad;

sólo un placer que se mira en espejos de noche.

Únicamente esperaba deshacer tu sensualidad en sus muslos.

Cada amanecer deseaba el horror del amor romántico.

Como húmeda flora,

putrefacción, y hermosura.

Luz lunar en un valle de caricias.

Era la belleza extremadamente turbia.

Su sexo descansaba, magnífico, como un león satisfecho...

Holland  Day- Fred


 Luis Antonio de Villena





Clauss- WongSim (Homotography)

Si me amarras,

no dejes que mi lengua toque tu sexo

pues terminaría por desanudar,

el tiempo,

tus contornos y tus muslos.

Los cabellos libres,

al aire

con la mata entre tu sexo

cuando la cuchilla rasga;

tal como ahora, 

cuando mi piel y la soga

nos atan entre lengua y lengua...

Ángel Moisés Rojas

viernes, 27 de septiembre de 2013

domingo, 22 de septiembre de 2013

Poesía / Lilvia Soto: «Amor se escribe con P»

Poesía / Lilvia Soto: «Amor se escribe con P»




                                                                 

                              a: Raclos Otrebal

La fuerza es una,
cuando el mar suena por dentro.
Entre brazos me veo
- tuyos por doquier-

Núbil la avena me habla y acaricia el paladar
Sonoro de ti, sin la certeza.
Voy
Recalco un eco de nostalgia.
¡No sé! ¿De dónde?

Holland
Enmarañado alcohol.
La calle suena
Regresar quiero

-Ese no saberme por ahora-

Pero tú ahí
Aquí
Me vienes
Donde mármol, vino, voz
Recorren mis dedos
como si volviesen a juntar las líneas
De las manos que me yerguen.

Ángel Moisés Rojas






Si al abrir la mano pudiera
correr entre tus escondites
llenero,
lobuno,
tendría en los bolsillos
el lustre de una noche enhiesta.


Si al abrir la mano pudiera
inmiscuirme en tu espalda
exhalar la tormenta,
ecos de ayer...


Si al abrir pudiera
en esta mano encontrar
el decoro de tus sienes
disparando sobre mí.


Ángel Moisés Rojas

de: Harold Stevenson. "Sal Mineo"




Discurso de Ángel Moisés Rojas 60 hombres 60 min







No termino un trabajo,
y ya me vienes alegre,
como yo -te he visto-
Así tan ángel,
tan lejano,
con el gusto en la lengua
por volverte a pronunciar
pues aunque te silencies.
Allí
muy dentro
aún puedo ver
que las palabras te salpican
cuando me oyes.



Ángel Moisés Rojas
21/09/13

Liliana Felipe - Solo vos